Revista por internet

 

Hola, el motivo al escribiros este e-mail es, aparte de daros las gracias por poder recibir esta revista que me ayudaba a pasar mis anoranzas, es tambien para explicaros que sería estupendo seguir recibiendola, pero mi motivo entre otras cosas el estar lejos es por trabajo, y eso supone que me ha costado mucho el salir de mi tierra.

Por tanto, aqui tambien lucho por el pan de cada dia y encima lejos.

Ya se que no pedís ninguna cantidad, que podria ser la que quisieramos, pero en este momento todo lo que yo pueda ir ahorrando es un dinero que me servirá antes para poder estar en mi tierra.

Intento hacer pocos gastos y así tambien de vez en cuando ver a la familia que es muy importante.

Entonces, en este caso, teniendo hoy en dia la posibilidad del internet pues me acojo a ello, aunque tengo que decir que me encantaba recibir la revista en papel, pues es preciosa y trae unas fotos que son dignas de verlas en revista, pero de momento será mejor en internet y espero pronto poder deciros que me la envieis en papel de nuevo.

Sin mas agradeceros el esfuerzo que haceis!!!! que es estupendo y un resultado sensacional!!!!!!

Teresa Candela
Köln (Alemania)

 

Hacen una gran labor

 

Estimados señores de la Sociedad Venida de la Virgen, me dirijo a ustedes para agradecerles la información que nos brindan de nuestra tierra a aquellos que actualmente nos encontramos fuera de Elche.

Es una gran labor la que ustedes hacen, y aplaudo el esfuerzo constante que siguen realizando para que esta propuesta continúe.

Reciban un cordial saludo.

Javier Adrián Coves García
Alemania

 

Me llevé Elche a New York

 

Estimados amigos ilicitanos, les agradezco de corazón todo el esfuerzo que conlleva la creación de cada número de la revista. Su recepción siempre trae consigo la brisa y los aromas de mi querida ciudad. Es una gran alegría!!!

Comentarles también que el día 17 de abril llevé el nombre de Elche hasta Nueva York, ya que estrené una composición musical que he creado para la compañía de Ballet de Ángel Corella (actualmente Ballet de Barcelona).

La coreografía con mi música se estrenó en el New York City Center y se llama "Pálpito". Estuvo en cartel 4 días.

Muchísimas gracias de nuevo por su magnifica labor. espero poder seguir recibiendo "Ilicitano Ausente" por muchos años.

Héctor González Sánchez
Madrid

 

Vuelvo a mi tierra

 

Estimados amigos, cuando llegué a Suiza el 6 de enero de 1962 nunca pensé que llegaría a amar este país tanto, aunque me he sentido siempre muy española y he vivido aquí muy feliz.

Y digo "he vivido" porque ahora me vuelvo a mi tierra, para estar con mi marido que marchó el año pasado. Seguro que no va a ser fácil volver a acostumbrarme después de tantos años, pero lo vamos a intentar.

Algún día iré a veros si me decís donde estáis, para daros las gracias por esta labor que realizáis. Gracias a esas informaciones que nos mandáis no me sentiré tan desplazada y quizás eso me ayude para integrarme mejor.

Bueno, no me queda nada más que mandar un cordial saludo a todos los ilicitanos ausentes, y a vosotros daros las gracias por todo.

Hasta siempre

Mariana Albert
Suiza

 

Unión Ilicitana en Barcelona

 

Los ilicitanos residentes en barcelona y provincia nos hemos reunido por primera vez, en una comida en el RESTAURANTE ELCHE de la Ciudad Condal, para significar nuestra condición de ilicitanos a los que nos une el amor a nuestra tierra de origen y el deseo de recordar, disfrutar, y comunicar nuestra cultura y tradiciones.

La reunión, que tuvo el apoyo moral de la alcaldesa y del concejal de cultura de nuestro ayuntamiento d´Elx (que nos envió la revista Soc per a Elig), contó también con el del empresario ilicitano Tomás Sanchiz (que nos envió dátiles y copias del documento acreditativo de nuestros dos patrimonios de la humanidad).



El encuentro fue un éxito que mantendrá unida a esta familia de ilicitanos ausentes en Cataluña y ha asegurado ya encuentros para el futuro.

Un cordial saludo.

Juan Ródenas
Barcelona

 

Muchos recuerdos de Elche

 

A pesar de haber pasado muchos años, aun recuerdo de lo que fue Elche (Elx) y el que es en la actualidad.

Me refiero al campo de Futbol de D. Jeremías que, estaba ubicado entre la vía del Ferrocarril descubierta y la gran extensión de terreno infértil, donde en la actualidad está todo urbanizado junto a la Plaza de Barcelona y su Mercado.

En el referido campo jugaba el Sportmann F. C., creo que así se llamaba, era el 2° equipo del Elche, en dicho campo había una sala-gimnasio con trapecio, anillas, etc., que para servirte de estas instalaciones tenias que pagar.

El mencionado equipo, se entrenaba en la tradicional y celebre, La Rafa, que se decía, VISTA LA RAFA ,VIST PARIS

Con referencia al Pantano, lamento lo sucedido con el acto vandálico, pero me satisface saber que ya está reparada la rotura de la compuerta.

Desde la distancia conservo muy buenos recuerdos del lugar y de las personas, amigos que íbamos caminando, varios ya nos dejaron para siempre, entre ellos mi querido hermano Sebastián. Estos encuentros los hacíamos los Domingos y días Festivos, pasando el día en contacto con la naturaleza, realizando partidos de futbol en un lugar que preparamos situado entre el mencionado Pantano y el Arquet, y realizábamos marchas a través de las conocidas sierras.

También había la tradición y costumbre de ir AFER ERBETES EL DIA DE LA ASENSIO- ASCENSION..

Les pido por favor, si me pueden satisfacer, publicando en el próximo número fotos del pasado y del presente de aquellos tiempos muy lejanos.

Les doy las gracias anticipadas.

Les saluda atentamente un Ilicitano fuera de Elx-

Angel Payá Alberola
Torredembarra (Tarragona)

 

Emocionado con la Coronación

 

Me llamo Agustín Alonso Muñoz, y nací un 15/6/1926 en la conocida casa del "gallego" o sea, en pleno centro de Elche y mi padre, que se llamaba Agustín Alonso Chinchilla, el día 7/1/1940 nos trajo a vivir a Barcelona, por lo que dentro de mis 84 años, he vivido 13 años en Elche y 71 en Barcelona.

De mis años en Elche, uno de los recuerdos que guardo en la memoria fue la última representación del Misteri el año 1935, en que mi primo y yo salimos de Ángel de Almohada y el maestro de capilla fue don Alfredo Javaloyes López, el compositor del célebre Abanico, el cual era hermano de mi abuela materna, que se llamaba Asunción Javaloyes López, y mi primo se llama Pedro Amat Muñoz, persona conocida en Elche y que reside en Salamanca, y que es Catedrático de Anatomía. Fue decano y rector y fundador del Hospital, además de Académico e hijo predilecto de Salamanca, y un gran investigador.

También recuerdo que María Muda nacía Pascualito Campos García, y que su madre Josefina, su tía Nivecista trabajaron mucho para el Misteri.
Yo soy un ilicitano que nunca he perdido mi relación con mi pueblo, y todos los veranos voy con mi familia a pasarme un par de meses a mi piso de Santa Pola, en el edificio Neptuno, y no me pierdo por nada del mundo el día 15 de agosto, donde por la mañana veo la procesión y asisto a la Misa Mayor y después, con mi prima Chonin, hermana de Pedro, vamos a comer al Parque hasta la hora de la representación del Misteri, hasta ver la Coronación de la Virgen.
Y no me da vergüenza decir que a mis 84 años, en el momento de la Coronación, me saltan las lágrimas después de pedirle a la Virgen salud para mi familia y que me de vida a mí para poder seguir viniendo a mi Elche querido.
Un abrazo.

Agustín Alonso Muñoz

Barcelona

 

Recetas muy especiales

 

Hola amigos, una vez más doy las gracias por esa revista tan mágica que hace soñar a los que estamos fuera y nos tiene informados de cosas que se realizan en nuestra ciudad.

Y esas recetas que Mariano nos da son para mi algo muy especial, pues me recuerdan a mi abuela, a la cual yo tenía mucho cariño. Ella nos hacía una gachamiga muy buena. También me acuerdo cuando ibamos a fer herbetes.

A los que estamos fuera de nuestro país nos llena de nostalgia todas esas pequeñas cosas que ya casi teníamos olvidadas. Pero ya veo que la tierra de uno no se olvida nunca ya que, después de 50 años, sigo hablando en valenciano siempre que puedo.

Mariana Albert
Suiza

 

Pachi en el recuerdo

 

Con gran sorpresa y dolor he leído en los medios de comunicación locales el fallecimiento de mi amigo Francisco Sempere, "Pachi". Fue esta una amistad truncada en dos etapas por la simple razón de ser, ambos, "ilicitanos ausentes". De chiquillos vivíamos y jugábamos en el mismo barrio en los aledaños de Radio Elche. Su familia administraba la popular tienda "la Chava", a dos pasos de su competitora "la Barberilla". No sé cuántas veces las habré visitado de joven para comprar bocatas ("roscas") con atún. En aquella época nos conocíamos todos los vecinos y cuando había que retirarse por la noche, después de vagabundear unas horas por las calles, aún se llamaba a grito suelto a los chavales desde las esquinas. ¡Fulaniiiito! ¡Menganiiiito! El eco en las desnudas paredes de las casas de planta baja hacían como caja de resonancia y aunque estuviéramos a varias manzanas de distancia el mensaje nos llegaba bien nítido. ¡Ála, para casa que ya es tarde!

En su tienda había un amplio patio delicadamente ornamentado con abundantes macetas y una profusión de plantas trepadoras que daba a la calle a través de una immensa puerta de madera de dos hojas. Esto en sí no es nada significativo, ahora, lo que sí que se me grabó para siempre en la memoria es que entre las ramas de esta tupida vegetación urbana, durante una temporada, tuvieron suelto a sus anchas un camaleón de respetable tamaño. Así como suena, uno de esos dóciles réptiles saurios que se caracteriza por su lentitud de movimientos y esa lengua kilométrica extensible con la que diestramente caza insectos. Ya pueden presentir el espectáculo para todos los niños del contorno. Verlo cambiar de color era una gozada.

La segunda fase de nuestro re-encuentro ocurrió muchos años después. Precisamente durante la primera reunión que la Sociedad Venida de la Virgen y el Ayuntamiento de Elche organizaron para agasajar a los ilicitanos que viven fuera del pueblo que los vio nacer. La sorpresa al avistarnos fue de órdago, ya se lo pueden imaginar; él vivía en Madrid, yo en Washington. A partir de entonces estas asambleas anuales se convirtieron en una rutina obligada donde intercambiábamos noticias e indagábamos qué había sido de cada uno de los elementos que formaban nuestra pandilla juvenil.

Con el tiempo me enteré de la gran labor de voluntariado que estaba desarrollando entre el grupo de miembros de la Sociedad Venida de la Virgen. A su inquietud se debe la creación en Madrid de la asociación de ilicitanos ausentes de la que fue su primer president por muchos años. Siempre le encantaba contarme con gran entusiasmo todas los eventos que organizaba y sus vicisitudes donde claramente transpiraba ese ilicitanismo congénito que tenía, tan difícil de imitar. Es muy fácil, o lo tienes o no lo tienes, así de sencillo, y él lo tenía. Sus historias eran interminables. ¿Se imaginan organizar una visita a la Dama de Elche con motivo de una occasion, que ahora se me escapa, y reunirse todo el grupo de unos 20 ilicitanos a la puerta del museo y cantar "Aromas Ilicitanos"? ¡Ah! y no ocurrió coincidiendo con la visita del Elche C.F a la capital de España, ya que en este caso este impromptu coral habría pasado desapercibido entre los aturdidos transeuntes.

Quiero extender desde aquí mis condolencias a toda su familia mientras me uno al desconsuelo con ellos y con esa legión de amigos que orgullosamente disfrutaba entre los componentes de las comparsas ilicitanas con las que tanta afinidad tenía. Pachi, descansa en paz.

Tomás Soler
Ilicitano Ausente

 

En Madrid, rodeado de ilicitanos

 

Quiero expresar mi agradecimiento a la Sociedad Venida de la Virgen, y en especial al Presidente de la Subcomisión del Ilicitano Ausente, D. Antonio Sánchez, que amablemente me ha facilitado el enviar las invitaciones a los ilicitanos que residen en Madrid, y así poder disfrutar de su compañía en la inauguración de mi exposición, en el Centro Riojano de Madrid.

Pongo a su disposición estas fotografías, para publicarlas en esa espléndida revista que con tanta dedicación y especial cuidado dirige.

Mi enhorabuena

Fernando Sánchez y Juan
Madrid

 

Siempre Presente

 

Me gustaría felicitarles por el buen trabajo que hacen y animarles a que sigan con la misma ilusión y ganas de trabajar que hacen que todos/as los "ilicitanos ausentes" nos sintamos más cerca de Elche.

Llevo desde el 2006 viviendo fuera de mi tierra pero tengo la gran suerte de ir a menudo lo que me permite no perderme sus Festes d´Agost, su Semana Santa, sus fiestas de la Venida, seguir a nuestro Elche C.F y tantos y tantos lugares y momentos que me hacen recordar mi infancia y juventud entre palmeras... Y esto es lo que quiero transmitirles a mi marido y a mi hija de dos años, el amor por la ciudad de los dos patrimonios.

También quiero tener una mención importante a la ciudad que me acoge y donde soy tan feliz que no es otra que Vitoria-Gasteiz, animo a todos a visitarla porque la verdad merece la pena degustar sus sabrosos pintxos, disfrutar de sus zonas verdes, sus paseos y sus monumentos.

Desde aquí os envió un fuerte abrazo a todos mis paisanos, y en especial a mi familia y amigos/as.

Asun Noguera
Vitoria-Gasteiz

 

Ánimos para seguir

 

Soy un ilicitano que reside en Murcia desde hace 15 años y a traves de mi amigo Tomás Mora conocí la existencia de su revista. La vengo recibiendo un año y quiero hacerles saber que me satisface ver todo lo que en ella nos dicen de nuestra querida ciudad. Les animo a seguir en su empresa que tanto bien nos hace a los que estamos ausentes de nuestra patria chica.Reciban un cordial saludo.

Rafael Candela Blasco
Murcia

 

Ilicitano y Carruseño

 

Estimados ilicitanos, hace unos meses que recibo vuestra revista ilicitano ausente y me da mucha alegria ver la evolucion de Elche. Soy ilicitano y carruseño, pero a los 12 años, en 1963, con mi madre y mis hermanos, nos fuimos para Francia por causa de trabajo. Nunca me he olvidado de Elche y cada vez que puedo vuelvo para estar con la familia que me queda ahí. En la ultima revista se habla del cementerio viejo y de todo lo que se va a modificar. Eso me interesa mucho porque siendo niño vivíamos en las cuevas delante del cementerio, donde ahora han construido fábricas, creo. Elche no sale de mi corazon. Machas gracias por todo lo que vuestra revista me da de emocion y recuerdos y muchos saludos a todos los ilicitanos y a toda la familia Albert. Un saludo muy cordial.

Rafael Albert
Francia

 

Una pensaría que cada año sería más fácil

 

"La tierra te duele, la tierra te da, en medio del alma cuando tú no estás, la tierra te empuja de raíz y cal, la tierra suspira si no te ve más" …cuánta razón tiene Gloria Estefan.

Una de las cosas que más me ayudan a combatir la nostalgia es escuchar canciones que describen el sentimiento de añoranza o que describen mis raíces, como "Mediterráneo", "Elche, sol y palmeras", "La Saeta", "Aromas Ilicitanos" o "Paquito el chocolatero" (esta última es algo particular, pero es un clásico). Las escucho cuando no soporto la soledad de estar tan lejos y siempre logran dibujar una sonrisa en mi rostro. No importa si falta un día, una semana o un mes para regresar a Elche, me siento cerca y eso ayuda muchísimo cuando me separa un océano.

Son ya tres años los que vivo fuera y, según mi madre, "demasiado lejos". Cuántas veces me habrán preguntado mis padres por qué tenía que irme a la otra punta del planeta y sólo puedo responder que "soy así de aventurera".

Todavía recuerdo mi primer vuelo hacia los Estados Unidos completamente sola. Con cada kilómetro que me alejaba de Elche, se me encogía el corazón un poquito más. Estaba aterrorizada y, tan pronto como puse un pie en el aeropuerto, pensé que no lo lograría, que en cuestión de semanas recogería todo y regresaría a casa. Sin embargo, fue pasando el tiempo y con el apoyo de todos fui lográndolo y desde ese primer día en mi nueva vida, tuve la esperanza de que poco a poco fuera haciéndose más fácil estar tan lejos. Eso es lo que todo el mundo me decía y ahora sólo puedo afirmar que se equivocaban. Las despedidas no son más fáciles, el tiempo para regresar a casa no pasa más rápido y las llamadas telefónicas son tan necesarias o más que antes.

Quizá soy yo, puede que para la mayoría de la gente la distancia sea algo que se va haciendo cada vez más llevadero y yo soy la excepción a la regla. No lo sé. Lo que sí sé, es que no importa lo largo que sea el trayecto para volver a casa, lo agotador que pueda llegar a ser un vuelo de más de 10 horas (arrastrando dos maletas más grandes que yo), todo merece la pena con tal de estar rodeada de mi gente y mi palmeral.

Por supuesto, cualquier época del año es un buen momento para regresar a casa, pero hay fechas marcadas en mi calendario en las que necesito volver a mi tierra. ¿Cómo podría vivir las Navidades, la Semana Santa ilicitana y las Fiestas de Agosto desde la distancia? No puedo y no quiero. Es algo que he vivido desde que tenía uso de conciencia, algo que he conocido y aprendido a amar a lo largo de más de dos décadas.

Cuántas veces habrá intentado describir a extranjeros lo que se siente al ver salir al Silencio envuelto por miles de velas cada Jueves Santo, o al ver bajar esa corona dorada al final de "La Festa" mientras Santa María estalla en aplausos, o al contemplar la Palmera de la Virgen cada "Nit de l'Albà" a medianoche, o al esperar cada año en la esquina del puente, ver llegar a Cantó galopando hacia el Ayuntamiento. Es imposible, las palabras no son suficientes para describir esos momentos. Son tradiciones únicas y de las que me siento muy orgullosa.

Son tantos recuerdos, tantos momentos de mi niñez y mi juventud que me unen a mi tierra. Todavía recuerdo ese 28 de diciembre cuando subida a los hombros de mi padre esperaba ansiosa ver a lo lejos a ese hombre a caballo y como después tiraba todo lo fuerte que podía de la mano de mi padre para alejarme de la procesión porque los cabezudos y gigantes me aterrorizaban. He tenido la suerte de ser parte de esas tradiciones y vivirlas desde dentro. Quizá ese sea uno de los motivos por los que estar a miles de kilómetros de casa siga siendo igual de duro que cuando me marché.

Soy nazarena, soy festera y soy ilicitana, y soy afortunada de llevarme todo eso conmigo cuando le digo "hasta pronto" a mi tierra, Elche.

Ana Sepulcre González
Washington DC

 

Un bonito ramo de... ¿tulipanes?

 

Amanece el 16 de junio y la primera sorpresa de cumpleaños ya me espera en la cocina, un precioso ramo de… tulipanes. ¿Tulipanes? Sí, sí, ha leído bien. Quizás todo esto cobra sentido al decir que el año pasado por primera vez celebré mi cumpleaños fuera de mi tierra, en un país llamado Holanda.

Echo la vista atrás y me cuesta creer que ya haya pasado un año desde que me mudé aquí. El destino y una interesante oportunidad profesional hicieron que me trasladara a un país que hasta entonces desconocía por completo, mi conocimiento acerca de él se reducía a "Ámsterdam, canales y queso".

Con el paso del tiempo, y sin apenas darme cuenta, cambié mis tacones por unas calentitas y cómodas botas de piel, mis bolsos por bandoleras (muy prácticas para la bici), y mi medio de transporte se redujo prácticamente a uno: la bici, la reina de la carretera en Holanda. Y es que, donde fueres, haz lo que vieres.

Al llevar bastante tiempo aquí, resulta difícil recordar qué cosas me sorprendieron más de este país. Sin embargo, basta con regresar a España para empezar a echar de menos esos hábitos que ya forman parte de mi "vida holandesa". Algo tan sencillo como el reciclaje puede convertirse en un asunto peliagudo. Parece fácil ¿verdad? Eso pensaba yo, hasta que un día me encuentro con una lata de refresco en la mano y preguntándome: ¿plástico, metal, ambos? España ha avanzado mucho en este aspecto, pero de ahí, a ver como normal tener cuatro cubos de basura diferentes en la cocina, creo que aún tiene que llover mucho.

Pero si hay un tema que me ha interesado más que cualquier otro, ese ha sido el sistema educativo holandés (deformación profesional supongo, soy profesora). Son numerosas las diferencias entre éste y el español, desde la división del año académico (en bloques en lugar de trimestres), hasta las normas (comerse un bocadillo o beberse un café en clase es de lo más normal para un holandés). También llama la atención como en España, tanto profesores como alumnos se muestran "flexibles" con la puntualidad, mientras que aquí, lo más tarde que ha llegado un alumno mío han sido 3 minutos. Algo que me abrumó mucho fueron los recursos tecnológicos de los que disponen. En Holanda, las palabras "encerado", "pizarra" o "transparencias" ya no tienen cabida en la educación. Un claro ejemplo es mi centro de trabajo, donde no hay ni una, ni dos, ni tres pantallas interactivas, sino una en cada aula, además de otro sinfín de recursos.

Se estarán preguntando, bueno, ¿y los holandeses? ¿Cómo son? Aunque soy la primera que intenta evitar los estereotipos, parte de razón tienen: rubios, altos y ojos azules, así son en su mayoría. Sin embargo, quisiera añadir que he descubierto en los holandeses un gran número de cualidades que admiro: respeto, puntualidad, educación, amor hacia el medio ambiente, entre muchas otras.

Quisiera contar una última anécdota; resulta que no hace mucho, mientras veía la televisión, recordé los años que mi hermana y yo pasamos pidiéndole a nuestros padres que pusieran la tele por cable. Sí, sí, que compraran todos esos canales internacionales que nos ayudarían tanto a mejorar nuestros idiomas. Entonces me dí cuenta de que entre los cientos de programas que me ofrece mi tele holandesa, allí estaba yo, viendo el único canal español que tengo. Y es que, a miles de kilómetros, apreciamos mucho más cada pequeño detalle que nos haga sentirnos más cerca de nuestra tierra, de mi querido Elche.

Me permitiré robar unas líneas para dar las gracias a la Asociación Venida de la Virgen. Gracias por hacer que me sintiera aun más arropada por mi tierra durante aquellos bonitos días de diciembre. Fue un gran honor hacer la ofrenda de flores a nuestra Patrona, la Virgen de la Asunción, igual que lo fue formar parte de la procesión y sentir el calor y la veneración con la que los ilicitanos recibían a su Virgen en la Basílica de Santa María. Todo ello hizo que el regreso a Holanda fuera más llevadero, pues me traía conmigo unos recuerdos muy emotivos y especiales de mi patria y mi gente.

Silvia Sepulcre González
Utrecht (Holanda)

 

Felicitación

 

No quiero dejar pasar más tiempo sin comentaros la ilusión con la que recibo la revista que me mandáis. Me hace sentirme más cerca de mi pueblo. Llevo 32 años fuera de Elche y ahora que mis padres ya han fallecido voy menos por allí, aunque sigo teniendo a mi hermano y a toda su familia que me mantiene unida a esa ciudad tan querida para mi. Soy enfermera y trabajo en un hospital de Madrid, que pertenece a un grupo de hospitales valencianos como el 9 de Octubre, que es muy conocido. Como veréis, intento estar unida a las tierras valencianas. Lo que más me gusta de la revista es los reportajes que a veces sacáis de las personas que han fallecido y son conocidas de Elche, muchos han sido amigos de mis padres y los he conocido de pequeña. Otra sección que me encanta son las recetas d eplatos típicos de la tierra que tanto me recuerdan mi niñez y que aquí no es costumbre cocinarlos. Bueno, no me quiero alargar más, solo daros las gracias y felicitaros por ese cachito de mi pueblo que me acercáis con vuestra revista.

Francisca Martínez Serrano
Madrid

 

Gracias por los recuerdos

 

Soy un ilicitano que vive en Almería desde hace 8 años. Recibo vuestra revista desde hace casi dos años y la verdad es que me hace mucha ilusión abrir el buzón y ver el sobre grande con información sobre mi tierra. Gracias por los buenos recuerdos que despertáis en mi.

Joaquín Requena Gonzálvez
Almería

 

Cantando Aromas Ilicitanos

 

Estimados amigos. Una vez más les doy las gracias por la preciosa revista recibida. ¡Gran labor la que realizan ustedes! Y por esta labor les estamos muy agradecidos todos los que estamos fuera de nuestra bonita ciudad. Mi madre que está en Francia me dice queno había leído algo tan interesante de su ciudad. Mi tía, que está aquí en Suiza y no lee ni siquiera un libro, se pasa el tiempo leyendo la revista desde que la recibe. Uno de estos días hemos cantado Aromas Ilicitanos, esa canción tan bonita, con ayuda de la letra q uenos han mandado ustedes. Gracias de nuevo en nombre de mi familia y en el mío por tenernos informados de tantas cosas nuevas que pasan en nuestra tirerra.

Mariana Albert Morales
Suiza

 

Hasta pronto, siempre un hasta pronto

 

Esa fuente al lado de la ciudad deportiva es el principio de un trayecto que me conozco ya muy bien; pasamos Torrellano, IFA, y ya casi hemos llegado, el Aeropuerto de L'Altet. Hace ya tiempo que perdí la cuenta de las veces que ha realizado este recorrido.

Son ya casi diez años los que llevo viajando, y cuando miro hacia atrás, me cuesta creer que haya visto tantos lugares diferentes, conocido gente de infinidad de rincones del mundo y vivido mil y una experiencias. Pero quizás lo más enriquecedor de haber pasado tanto tiempo alejada de mi tierra, es que me haya enseñado a mirarla con otros ojos. Hace unos años vivía en "Elche, ese pueblo lleno de palmeras". Ahora, se me llena la boca cuando me preguntan de dónde soy: "De Elche". Difícil no, imposible es de describir lo que siento al pronunciar su nombre.

Mucha gente me dice que soy muy afortunada de vivir en Holanda, y no lo niego, es un país que me ofrece mucho, y una gran experiencia. Sin embargo, podría vivir en la ciudad más cosmopolita, más sofisticada, con el mejor transporte público y otro sin fin de cualidades, pero aun así, no sería suficiente, porque no sería "Elche", ese lugar donde cada calle, cada esquina o parque trae a mi memoria miles de recuerdos y vivencias. De pequeña, ser "ilicitana", era un gentilicio, como el que es gaditano, murciano o madrileño. Ahora, es mucho más, ser "ilicitana" es un orgullo, es historia, es un pueblo que siente y se emociona con su Semana Santa, con sus Fiestas de Agosto, con su venida de la Virgen, con su Dama, su Misteri y sus Palmeras, etc, etc…

A lo largo de todo este tiempo, de mis idas y venidas, Elche ha crecido, se ha desarrollado, ha experimentado grandes e importantes cambios. Siempre que he regresado me han abrumado las preguntas del tipo: "¿Has visto ya el centro comercial?", ¡Que ya tenemos un Corte Inglés!, "La Glorieta se ha quedado preciosa", etc. Y sí, he notado todos estos cambios, pero con o sin ellos, yo seguiría siendo feliz al estar simplemente envuelta entre sus palmeras, entre la vida y la alegría de los ilicitanos. Aprendes a apreciar cosas que antes ni siquiera pensarías: un simple paseo por el Parque Municipal, una visita a tu Cristo (el Nazareno) en la Basílica de Santa María, un helado en la Glorieta, y un largo etcétera.

No han sido pocas las veces que he intentado describir cómo te sientes al estar a kilómetros de distancia de tus raíces, pero tan sólo aquellos que han estado o están en mi misma situación logran entender mis palabras. Es como si nunca dejaras a Elche atrás, no puedes, va contigo, allá donde vayas, y cuando regresas, te abraza de nuevo, como si te hubiera estado esperando.

Algunas tardes, mientras estoy sentada en una cafetería junto al canal, miro alrededor, y admiro la belleza de la ciudad en la que vivo, Utrecht, bella donde las haya. Y aún así, si cierro los ojos un instante, al escuchar el repique de las campanas y mirar hacia arriba, algo muy dentro de mí desearía que ese sonido no viniera de la torre de la catedral, sino del campanario de Santa María; quisiera que en lugar de estar degustando unas bitterballen, estuviera saboreando unas "Delicias de Elche"; quisiera que en lugar de estar paseando con mi bici junto al Oudegracht (canal principal de Utrecht), estuviera haciéndolo a lo largo de la Corredera, mientras mis amigas y ya decidimos dónde ir a tomarnos un café.

Es curioso como hace unos años me daba miedo que la distancia se llevara parte de mí, me hiciera cambiar, perder esa conexión tan especial que tengo con mi Elche. Sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que no tenía nada que temer, la distancia no significa nada para alguien que conoce bien de dónde viene, pues mis raíces, mi tierra, es algo mucho más grande que cualquier distancia que se pueda interponer entre nosotras.

Durante los primeros días del curso les pido a mis alumnos que presenten el lugar del que proceden. En ese momento me vienen a la memoria mis torpes intenteos por describir a mi ciudad en mis primeras clases de inglés: Is a town/city… something in between? Yo entonces, y mis alumnos ahora, hablamos de número de habitantes, de puntos cardinales (Está al norte/sur de…), de lugares de interés, etc. Me paro un instante y pienso cuán distinta sería mi presentación ahora. No estaría describiendo una ciudad, estaría describiendo un sentimiento, el de ser "ilicitana", y creedme, esos escasos veinte minutos no bastarían para presentar todo aquello que siento cuando pienso en ELCHE.

Si me marcho con una sonrisa en el rostro es porque sé que no es un adiós, sino un "hasta pronto". No sé cuánto tiempo pasará hasta mi próxima visita, un mes, tres, o puede que más, pero antes o después estaré de vuelta. Siempre lo diré, viajar me ha aportado grandes logros, me he desarrollado en muchos sentidos, profesional y personalmente. No obstante, eso es una pequeña parte de mí, porque la otra, lo que siento y cómo lo siento, lo que soy, mis recuerdos, nunca habría sido así de no haber nacido en una ciudad como ésta, de no haber sido ilicitana.

Silvia Sepulcre González
Utrecht (Holanda)

 

Saludo a mis paisanos

 

Hola paisanos, he recibido la publicación por primera vez y me hace mucha ilusión. Muchísimas gracias desde Benaguasil.

Antonio Gil
Benaguasil (Valencia)

 

Agradecimiento a la Sociedad

 

Agradecemos a la Sociedad Venida de la Virgen el detalle que tiene con los ilicitanos ausentes, mandándonos una revista tan bien presentada con todas las noticias y novedades de nuestra ciudad.

María Serrano
Madrid

 

Ilusión por la revista

 

Quería agradecerles que se hayan acordado de mí. La verdad es que cuando se vive fuera, cualquier información se vive de una manera muy especial. Me ilusiona recibir la revista y espero que podemos vernos en alguno de los eventos que organizan. Yo desafortunadamente no voy todo lo que quisiera, la vida y las obligaciones priman, pero siempre reservo unos días en verano para volver a casa, comer costra y coca (que a mis dos hijos les encanta) y disfrutar del paisaje y las palmeras, porque ahora cuando las veo me parece que tienen un encanto especial, cosa que no apreciaba antes. Espero recibir los próximos números. Mi agradecimiento y un cordial saludo.

Mari Trini Medina
Madrid

 

Latidos del corazón

 

Soy una ilicitana ausente desde el año 1961 y a la cual ustedes, tan amablemente, envían información de nuestra tierra, lo cual me alegra ya que es muy interesante, y a pesar de que hace ya tantos años que marchamos de Elche, una tiene siempre su tierra en el alma. Ver las palmeras hace latir el corazón. Cada vez que recibo algo, me emociono. Para los que estamos fuera, es algo muy especial ver esas imágenes de donde una ha nacido. Les doy las gracias por el esfuerzo que ustedes hacen para acercarnos un poquito de nuestra tierra. Les agradezco la labor que realizan, tan estupenda, y les saludo cordialmente.

Mariana Albert
Olten (Francia)

 

Agradecimientos por la idea

 

Quiero agradeceros que me enviéis la revista “Ilicitano Ausente”, es una forma muy entrañable de tener información actual de Elche y sentir el vínculo con tu tierra. La idea es estupenda y os doy la enhorabuena por ello.

Inmaculada Sánchez
Sevilla

 

Amigos por facebook

 

Acabo de enterarme de esta gran iniciativa por Facebook y por supuesto que quiero estar al día de mi Elche querido, soy un médico que lleva 8 años en Lleida. Muchísimas gracias por esta gran labor. ¡Visca Elx i la Mare de Déu!

Francisco Borja García
Lleida

 

Ilicitano activo en Madrid

 

Queridos paisanos, no podéis imaginar la alegría que siento cada vez que recibo información de Elche. Gracias por vuestras molestias y dedicación para mantener un nexo con los ilicitanos ausentes. Seguramente sabréis que soy socio de “ilicitanos en Madrid” y que participo en las actividades de la Asociación en esta ciudad.

Ramón Hernández Verduzco
Majadahonda (Madrid)

 

Saludo y agradecimiento

 

Muchas gracias por el envío de un nuevo ejemplar de la Revista del Ilicitano Ausente que me ha dado un gran placer leer y ver las fotos de mi querido Elche.

Esperando tener la oportunidad de saludarles personalmente en alguna de mis visitas a Elche, reciban ahora mi más cordial saludo.

Diego García Lucas
Lancashire (Inglaterra)

 

Muchas gracias por devolverme la memoria

 

Ante todo mi admiración y mi agradecimiento más sincero, como “ilicitano ausente”, por hacerme sentir la cercanía de mi ciudad natal. Además de la “Dama”, el “Misteri” y “El Palmeral”, orgullo de mi patria chica, celebro tener paisanos como Uds. que cuidan de la moral de esa tropa ilicitana que, por las circunstancias que sean, inició su particular éxodo a tierras cercanas o lejanas, con el sentimiento ahora cierto de sentirse recordado y querido por su gente.

Son ya 31 los años transcurridos desde que dejé Elche por motivos personales y profesionales y me instalé en la no muy lejana Albacete, que me recibió con los brazos abiertos. Somos algunos ilicitanos los que vivimos y trabajamos aquí y muchos los manchegos que se trasladaron a Elche en busca de un trabajo que la floreciente industria ilicitana les ofrecía. El Barrio de San Antón o Carrús son buen ejemplo de ello. En lo deportivo, la coincidencia actual en la 2ª División o “Liga Adelante” como ahora se llama, del Elche, del que mi padre llegó a ser Presidente, y del “Alba” , del que curiosamente he llegado a ser Presidente yo mismo, aparte de tenerme el corazón “partío”, me retrotrae a aquellos encuentros épicos del Elche en 1ª División a los que asistía de la mano de mi progenitor, “D. Ramón, el policía”, en el viejo Altabix, donde fui testigo de las hazañas del modesto pero luchador equipo de los Pazos, Canós, Ballester, Vavá, Lico, Llompart, o de los Cayetano Re, Romero y Lezcano entre otros. ¡Qué tiempos!. También guardo frescos en la memoria mis recuerdos de chiquillo, acompañando a mi abuelo, D. Antonio, “el tío del puro”, a su tertulia del Casino, o correteando por la fábrica del “Trust”, entre enormes cantidades de calzado de caucho aglomerado recién fabricado y dispuesto para su distribución.

La inolvidable y añorada Glorieta, con el desaparecido Café Marfil o “La Royal” en el otro extremo, la calle Ancha y la consulta de “D. Pepito”, la vieja Estación de Autobuses y el Parque Municipal, en recorrido que a diario realizaban cientos de familias paseantes, comiendo pipas o saboreando un pedazo de coco; la Basílica de Santa María e incluso la vetusta Estación de Ferrocarril, antes de su soterramiento, escenarios todos ellos de mis correrías infantiles. Las Jesuitinas, la Madre María….¡Dios mío, hace ya 50 años…y me acuerdo!.

Gracias, muchas gracias por devolverme la memoria. Me siento orgulloso de mi ciudad, y también de Uds., mis paisanos. Espero verles y saludarles pronto. Un fuerte abrazo.

José Ramón Remiro Brotons

 

Redacción desde Washington DC

 

Queridos lectores:

He de reconocer que nunca he sido muy elocuente, supongo que me cuesta en ocasiones hallar las palabras precisas para expresar lo que siento, por eso me resistí un poco cuando alguien cercano me sugirió enviar este artículo para que fuera publicado. Espero que esa persona tuviera razón y que merezca la pena que se tomen el tiempo de leerlo.

Hace ya unos años que vivo lejos de Elche, pero hace tan sólo un par de meses empecé a tomar clases de alemán y el profesor tuvo la genial idea de pedirnos que escribiéramos una redacción sobre “Heimat”, que traducido al español sería algo así como nuestro país natal, nuestra patria, o como a mí me gusta traducirlo, nuestra tierra.

Ni siquiera sabía cómo empezar la redacción, pero de repente, sin darme cuenta, las ideas me vinieron solas y éste fue el resultado:

Cuando alguien nos pregunta qué sentimos cuando tenemos cosquillas, cuando nos queman con un cigarrillo, cuando nos enamoramos, es difícil hallar la respuesta. En todas estas situaciones hablamos de sentimientos y para mí la patria es un sentimiento, quizá por eso resulta tan difícil explicarlo con palabras.

Sin embargo, sí que puedo describir con palabras mi tierra, el pueblo que me vio nacer y en el que he vivido toda mi vida, Elche. Aunque a mí me gusta llamarlo mi pueblo, tiene más de 200.000 habitantes y es claramente una ciudad. No es la ciudad más grande de la zona, pero tiene un encanto inigualable. A tan sólo kilómetros del mar Mediterráneo, este pueblo brilla por sus palmeras, su río, sus fiestas llenas de emoción y, sobre todo, sus tradiciones y su gente.

Viví en Elche hasta que me mudé a los Estados Unidos hace dos años. Por supuesto, ha cambiado mucho en los 25 años que la conozco, pero yo la recuerdo como un lugar tranquilo y con un sentimiento de comunidad muy arraigado. Un lugar en el que mi hermana y yo de pequeñas podíamos jugar en la calle sin preocuparnos por los desconocidos. Un lugar en el que conocía a todo el mundo cuando iba a la feria cada otoño con mi padre. Un lugar en el que puedo ir caminando a visitar a mis amigos y a mis familiares. Elche es mi tierra porque yo no sería la misma persona sin ella.

No sería la misma persona sin haber jugado en sus parques, sin haber vivido sus fiestas, sin haber cruzado sus puentes a diario, sin haber compartido con su gente tantos recuerdos. Sin lugar a dudas, Elche es parte de mí. No importa cuánto viaje y cuanto tiempo viva lejos de mi pueblo, jamás dejará de ser mi patria. Puedo aprender y apreciar las fiestas y tradiciones de otros países, pero no creo que pudiera llegar a sentirlas como propias, no serían mis fiestas y mis tradiciones.

Me considero ciudadana del mundo y me encanta viajar y conocer otras culturas, creo que es maravilloso aprovechar la riqueza que ofrecen otros lugares, pero dudo mucho que pueda llegar a tener con algún otro lugar la relación que tengo con mi pueblo. Siempre será parte de mí y siempre lo necesitaré. Cuando me siento sola o muy lejos de mi tierra, sólo necesito pensar en sus calles, su Misteri, su Virgen o su belleza para sonreír.

Sobre todo, soy ilicitana y estoy muy orgullosa de serlo. He nacido y me he criado rodeada de sus palmeras y su gente. Una gente maravillosa, con muchísima hospitalidad y optimismo. Gente, que ha estado ahí siempre que la he necesitado. He celebrado con ellos, he reído con ellos, he llorado con ellos y me he emocionado con ellos.

Elche es mi tierra y eso nunca cambiará.

Ana Sepulcre González

 

Recuerdos de 1970

 

Queridos amigos de la revista "Ilicitano Ausente":

Deseo, en primer lugar, reiteraros mi agradecimiento por el envío de vuestra-nuestra revista, ya que nos supone un recordatorio para los que no residimos en nuestro querido Elche. Deciros también que se acercan los días de la "Venida de la Virgen" que, para mí son tan entrañables, queridas, y vividas con tanta emoción desde la infancia, que no hay año que no sean recordadas como cuando era niña; en esa época no tenían la repercusión que hoy tienen, pero nunca han dejado de ser para los que me rodeaban y para mí misma, una auténtica "fiesta".

Podría contaros innumerables anécdotas durante los días correspondientes a las celebraciones de la "Venida", pero quiero hacer mención a una que nos dejó una huella muy especial y fue aquel frio mes de diciembre del año 1970 en que se celebraban los 600 años de la llegada de la imagen de la Virgen de la Asunción a la playa del Tamarit cuando mi madre, como buena ilicitana, nos cogió a todos los hermanos (y somos 4), a nuestros amiguitos (otros 3 o 4 mas) y, como siempre, con el tío Jerónimo Agulló y su mujer, la tía Angelita. Y en su coche nos fuimos al alba a conmemorar, junto con muchos otros ilicitanos, la "Venida de la Virgen".

Todos éramos muy pequeños, pues recuerdo que viajábamos con mi madre y Chacha (viuda de nuestro querido Ángel Romero) en la parte trasera del coche del tío Jerónimo (los niños éramos: Ángel y Juan Carlos Romero, mi amiga Mª José Román y, por supuesto, mis hermanos Pepe, Manolo y yo, Tona de Miguel). Todos juntos, con un frío "que pelaba", estuvimos allí viendo cómo llegaba el arcón con la imagen de la Virgen y os aseguro que aquel día se quedó para siempre grabado en mi memoria.

Os cuento que era una mañana bañada en una neblina ligera, que se disipó con la llegada del arca a la orilla de la playa. Sobrecogían los cánticos espontáneos de los ilicitanos presentes que se alzaban al cielo en honor de la Virgen de la Asunción. Todos los acontecimientos transcurrieron como en un cuento, y nosotros fuimos espectadores privilegiados de ese maravilloso día, y todo gracias a mi madre (Manola Bernad Amorós), a la que nunca le podremos agradecer lo mucho que nos hizo querer a la Virgen de la Asunción, y a los tíos Jerónimo y Angelita, que no dudaban en llevarnos a cualquier lugar porque nos querían de verdad.

Pues así, de esta manera tan bonita, me siento ligada a las fiestas de la Venida de la Virgen. Siempre hemos acompañado la Virgen en su llegada en procesión a la Basílica de Santa Maria y, sobretodo, la hemos acompañado con los cánticos desde el coro, pues mi madre nos subía a todos al órgano para cantar "las Glorias de María".

Como podréis comprender, para mí estas fiestas son muy especiales y me emocionan tanto que igualan, o quizá superan, a las de Agosto.

Bueno me despido, después de contaros mis recuerdos mas preciados, esperando y deseando que comiencen pronto y bien estos días tan deseados por todos los ilicitanos.

Recibir un fuerte abrazo de esta ilicitana que no olvida ni quiere olvidar su añorada tierra.

Margarita Giménez Sánchez

 

Revista recibida en Londres

 

Hola, me llamo Margarita Giménez Sánchez y les escribo desde Londres para decirles que he recibido la revista y me ha gustado mucho, muchísimas gracias por mandármela y espero recibirla de ahora en adelante.

Respecto a la revista es muy interesante y me gustaría ver mas fotografías antiguas, historia de Elche y personajes importantes que hayan pasado por la ciudad, que hayan residido en ella por cualquier razón o simplemente ciudadanos importantes.

Un abrazo

Margarita Giménez Sánchez

 

Dedicación y cariño

 

Estimado D. José Antonio Román.

Como ilicitana ausente, le escribo para mostrarle mi más sincero agradecimiento por mantenerme más cerca de la tierra que me vió nacer a través de este proyecto que con tanta dedicación y cariño ha decidido llevar a cabo.

Quiero reafirmar las palabras dedicación y cariño porque como periodista que soy conozco de lo que estoy hablando y sé por experiencia propia que sacar a la calle una revista de esta calidad en los tiempos que corren sólo se puede hacer por dos cosas: por ilusión y por amor a la ciudad de Elche.

Dos sentimientos que son muy de agradecer, con lo cual les transmito a todos mi más sincera enhorabuena por esta iniciativa que espero que durante muchos años nos permita a todos los ilicitanos que estamos fuera de la ciudad mantener nuestras raíces.

Gracias a todos de nuevo por hacer que me sienta orgullosa de ser ilicitana, “ilicitana ausente”, pero ilicitana.

Nereida Roche García

 

Ilicitana Ausente hace 40 años

 

Soy ilicitana ausente desde hace 40 años... (tenía 8 años cuando mis padres se fueron a vivir a Madrid) aunque entre 2000 y 2004 tuve la suerte de volver.

Gracias por haberme incluido en su lista y enviarme la revista, que me encanta.

Vivo en París y trabajo en el Consulado de España, donde quedo a su disposición por su alguna vez necesitaran algo si vienen por aquí.

Saludos cordiales.

Agripina Escobar Giner

 

Ha sido un placer

 

Hola, les escribo desde Valencia.

Gracias por la revista que está estupenda, ves gente que conoces y a quienes aprecias. Y las fotos de hacen recordar...

En este tercer número sale mi casa natalicia, y Antón y Monferval, a quienes conozco.

Ha sido un placer, continuad así. Un abrazo.

Mª Amparo López Escriva

 

Más cerca de Elche

 

Sr. D. Antonio Sánchez, presidente de la comisión del Ilicitano Ausente:

El motivo de la presente es para agradecer a Vd. y todo el equipo, por la buena iniciativa y realización de la muy interesante revista “Ilicitano Ausente”.

Siento un gran placer al recibir dicha revista, ya que al estar lejos de nuestra querida “Patria Chica” y no poder visitarla cuando deseamos, porque las circunstancias mandan, ahora con la buena información nos sentimos más cerca de nuestro querido Elx, haciéndonos vivir las fiestas y sus tradiciones que, para mi son inolvidables, así como la gran evolución y prosperidad de nuestra querida ciudad.

Gracias por el gran trabajo que están realizando: por su redacción, diseño, magníficas fotos y todo en general.

Yo les halago y les doy mi apoyo moral, para que sigan esa gran labor que están haciendo en pro de nosotros, los Ilicitanos de fora d’Elx, ya que cada vez que recibimos la muy interesante revista, recibimos una gran satisfacción.

Nuevamente gracias de un ilicitano desde la distancia, pero cerca con el corazón.

Ángel Payá Alberola

 

"Mare meua..."

 

Hola D. Antonio. Soy Clara desde Valencia. En primer lugar mi agradecimiento y gratitud por el envío de la revista. Mi más sincera felicitación por la misma. Para nosotros, los que estamos ausentes de nuestro pueblo, nos resulta inevitable sentir el anhelo del mismo, en tantas ocasiones.

Por ejemplo, la pasada Semana Santa ha sido tan fervorosa y emotiva. No me podía perder la salida de mi Cristo Nazareno desde el asilo, del que siento gran devoción, guardo un buen recuerdo y máximo respeto. Allí estuve trabajando en la enfermería durante mucho, mucho tiempo. Ví toda la procesión a través de internet. “Mare Meua, qué manera de plorar”, inevitable.

Deseo la máxima prosperidad para esta exitosa revista, reciba un cordial y afectuoso saludo. Que Dios le otorgue de todas sus bendiciones, hasta pronto y gracias.

Clara Esclapes

 

Saludos

 

Hola Sr. Antonio Sánchez.

Soy Antonio Roca Santano y recibo la Revista del Ilicitano Ausente. Me es grato recibirla y además poder saber cosas de la tierra de mis antepasados. Estoy muy orgulloso de tener el apellido Sansano y presumo de ser ilicitano en las tierras madrileñas donde resido actualmente.

Como se dice, que nadie es profeta en su tierra, aquí en Madrid ejerzo como lo que casi no podía ejercer en las tierras valencianas. Soy relojero y trabajo en una importante marca relojera suiza y algún día me gustaría volver a mi tierra para quedarme allí ejerciendo mi profesión.

Bueno, no quiero ser muy pesado, pero ofrecerme y ofrecer mi profesión a todos los Ilicitanos Ausentes y a usted mismo, por si alguna vez necesitan alguna cosa de un relojero ilicitano en Madrid.

Reciba un cordial saludo.

Antonio Roca Sansano

 

No perdáis nunca el ánimo

 

Hola, muchas gracias por toda la información que mandáis.

Para mí es muy útil y me dáis mucha alegría acordándoos de los ilicitanos que no vivimos allí.

Enhorabuena por vuestra labor y no perdáis nunca el ánimo.

Un Saludo.

Adelina López Marhuenda

 

Muchas gracias

 

Sr. José Antonio Román:

Me dirijo a usted para agradecer la creación y el envío de la revista Ilicitano Ausente.

Como ilicitana, me llena de orgullo y emoción recibir la revista en cada una de sus ediciones. La revista me resulta amena, entretenida y muy variada en cuanto a contenidos.

En el año 2000 vine a vivir a Menorca y aquí resido con mi familia. Cada vez que llega la revista, me apresuro a mostrársela a mi hijo, y a enseñarle los lugares de Elche que él ya conoce. A mi hijo procuro inculcarle todo el amor y el respeto por la ciudad que me vio nacer y crecer.

Se puede decir que me crié en la calle Salvador, ya que mi familia ha tenido una imprenta allí durante muchos, muchos años.

Solemos ir a ver a los “iaios” (y al resto de la familia), en Semana Santa, Fiestas de Agosto y Navidades, y si hay algún puente en el que podamos combinar vuelos, pues allí que nos plantamos.

Otra vez muchas gracias por hacerme llegar la revista. Saludos cordiales.

Susi Gilabert Román

 

Agradecimiento

 

Les escribo en mi nombre y en el de mi marido, ambos ilicitanos ausentes. Los dos recibimos la revista de la Sociedad por lo cual los dos constamos en sus archivos. Es importante para nosotros el mantener ese lazo de unión con nuestra queridísima ciudad, a la que acudimos puntualmente no sólo por cuestiones familiares, sino porque tanto mi marido como yo y nuestras hijas, nacidas en Granada pero que viven en Elche como nosotros mismos, intentamos estar en todas las fechas importantes de nuestra ciudad. Todo esto hace que apreciemos en todo su valor el papel que desempeña la Sociedad con los que, como nosotros, aunque no estemos presentes físicamente, siempre llevamos a Elche en nuestro corazón.

Muy agradecidos, reciban un afectuoso saludo.

Concha Navarro Moll

 

La Revista, punto de conexión

 

Estimado José Antonio:

Le escribo para comunicarle que es un inmenso placer recibir el boletín del Ilicitano Ausente en estas tierras tan lejanas de la que me vió nacer.

Me consta que fue mi padre, Manuel Navarro, quien le facilitó mi dirección postal. Para mí fue una gran sorpresa recibir el boletín por primera vez hace un par de meses. Acabo de recibir el programa de procesiones de Semana Santa y le escribo para agradecerles el tiempo y las molestias de enviarme toda esta información. Es de veras apreciado.

Quiero que les conste que siempre será para mí una grata sorpresa recibir información de ustedes y sentirme, de ese modo, más conectada con mi querido Elche.

Un saludo cordial y mi más sincero agradecimiento.

Natalia Navarro Albaladejo

 

Gracias por acordaros de los ilicitanos

 

Estimados amigos de la Sociedad Venida de la Virgen:

Con mucha emoción he recibido el nº1 de vuestra revista y, además de daros las gracias por enviármela, quisiera muy especialmente dársela a la persona que me puso en vuestra “lista” de ilicitanos ausentes, que es Mª Dolores Míller Rodríguez (LOLES, para los amigos) a la que nunca agradeceré lo suficiente el haberlo hecho.

Deseo también agradecer, a todos los que colaboran con vosotros en que se haga realidad esta ilusión, que lo es, de la publicación de vuestro nº1, así como a todos los ilicitanos, por contar con un equipo de personas que, de forma tan desinteresada, ha conseguido reunir a todos los que nos encontramos fuera de nuestro querido Elche.

Bueno después de felicitaros y felicitarme por esta buena nueva, os cuento que soy una ilicitana que lleva muy a gala el serlo y que, donde quiera que voy, no dudo un instante en decirlo y bien alto, no en vano mi madre,a la que le hubiera gustado mucho esta idea, era una de esas ilicitanas de casta, de pura cepa, de las de antes, de las que no se perdía nada que estuviera relacionado con la Virgen de la Asunción, o con su queridísimo Elche y que por su puesto, me lo inculcó a mí. Así es que si, “de casta le viene al galgo”, a mí me viene de mi madre, Dña. Manola Bernad Amorós, a la que añoro y quiero día tras día y, si puede ser, cada vez más.

Después de esto, deciros que, aunque algo lejos de mi Elche, lo tengo en el corazón, que es el mejor lugar para llevarlo y para no olvidarlo.

Me voy a ir despidiendo de todos vosotros, reiterando las graciasy deseando que sigáis con empeño en esta iniciativa tan bonita.

Un abrazo muy fuerte para todos y para ELCHE, mi pueblo.

Tona de Miguel Bernad

 

Agradecido

 

Señor D. Antonio Sánchez Guilabert:

He recibido la revista, Ilicitano Ausente, y tanto mi mujer como yo felicitamos la iniciativa y su calidad, que nos parece muy buena por el contenido y la impresión.

Llena un espacio que conforma, seguro, tanto a los que están en Elche como a los que vivimos fuera, con www.pasionilicitana.com.

Un cordial saludo.

Juan Ródenas Cerdá

 

Presidente: gracias y muchas felicidades

 

Hola a todos:

Quiero, en primer lugar agradecer el esfuerzo y el trabajo que realizáis para que la Revista sea una realidad y a renglón seguido felicitar a todo el equipo, pero sobre todo a Diseño y Maquetación. Para quienes nos encontramos lejos, es una enorme alegría poder disfrutar de unas páginas que nos devuelven de lleno a nuestra querida tierra y traen a la memoria imágenes que parecían olvidadas. Entrañable la entrevista a Tomás Sanchis y las fotos que la acompañan… ¡¡¡cuántos recuerdos!!!

Gracias, gracias, gracias. Seguid así por mucho tiempo. Sólo quienes, en algún momento de nuestra vida, hemos dedicado nuestro tiempo a actividades culturales y/o lúdicas sabemos el esfuerzo y dedicación que precisa para poder sacar adelante un proyecto de este tipo. También me satisface enormemente ver que cada vez se incorporan a la Comisión personas que conozco y respeto. A todos muchas gracias, pero especialmente a FALIO, ANTONIO, MARIANO, JUAN TOMAS y ROBERTO; a todos nuevamente muchas gracias.

José Cascales

 

A la atención de José A. Román Parres

 

Estimado amigo y Presidente:

Recibo en el día de hoy, con sorpresa y gran satisfacción, su carta y la revista nº1 del “Ilicitano Ausente”. Agradezco sinceramente el envío pues, cualquiera cosa que refiera a mi pueblo, me conmueve.

Me marché de mi casa en la calle Desamparados en 1968, y a pesar de vivir próximo, de esperar a Cantó cada año en la Plaza Mayor, de tirar la palmera de mi madre y de mi abuelo cada 13 de Agosto, no dejo de emocionarme y sentir nostalgia cuando algo huele a Elche.

Mis hijas son murcianas, ya mayores, pero nunca, jamás, han dejado de estar un poco antes de las tres en la Plaza del Ayuntamiento el día 28 de Diciembre.

Mi abuelo fue Presidente Honorario de la Sociedad Venida de la Virgen, seguramente debido a su entrega a Elche y a su devoción por la Mare de Deu. El nos legó el amor a nuestras tradiciones y yo he considerado un deber, que cumplo, de pertenecer a esa Sociedad y de transmitir a mis descendientes cuanto patrimonio espiritual he recibido.

Es por esto que agradezco cuanto hacen por nosotros, los de fuera, los que hemos sido olvidados durante años y llevamos, más que nadie, clavado en nuestro corazón nuestro pueblo y sus costumbres.

Tienen ustedes la responsabilidad, en esa Sociedad, de preservar el tesoro que hemos heredado de nuestros ancestros, y lo están haciendo muy bien.

Reciba usted y los miembros de su Junta mi consideración y afecto, en la seguridad de que pueden disponer de mí y de los míos cuando precisen.

Un afectivo saludo.

Guillermo Martínez Torres

 

Ilicitano ausente pero... menos

 

¡ Ilicitanos a la playa ¡. Grito unificador. Grito que marca las horas de un pueblo. Grito que hace calendario fijando una fecha siempre de inicio. Grito que resuena todos los días del año y hace palpitar el corazón de todos los Ilicitanos. Grito de esperanza hacia la Madre del hijo que ama y se siente amado.

Ilicitano, estés donde estés. Lejos o cerca. No importa. La fecha del 29 de diciembre nos marca una pauta en la vida diaria y que siempre invita a volver la vista hacia un pueblo, el tuyo y el nuestro. La Madre te espera y nos espera. Calendura ese reloj centenario en su andadura horaria desde su torre y junto a los suyos, hace vibrar a sus gentes en sus musicales sones. En ese día tan especial y en la plenitud solar se oye y cada vez más cerca y a la hora fijada, un trote anunciante, el trote del caballo y su jinete que traen a su ciudad cada año y de nuevo, la Buena Nueva. Una vez más anuncian que la Madre vuelve a su pueblo y a su casa, a los suyos.

Es verdad, desde la lejanía se añora lo que no se tiene y se valora con la magnitud de lo que no se puede contar ni medir, la distancia se convierte en amor y recuerdo en un valor preciado con la intensidad de hacer mas propio lo que pertenece a muchos por derecho propio.

Los Ilicitanos, los presentes y los ausentes, tenemos muchos vínculos comunes que nos unen, pero especialmente uno que todos compartimos, y al que nunca renunciamos ni renunciaremos y es, la Santísima Virgen de la Asunción, nuestra Madre, nuestra Patrona y nuestra siempre Mediadora.

Lo primero que a uno le viene al pensamiento, es el recuerdo infantil y cariñoso con los abuelos y los padres, cogidos de las manos, enseñándote el camino por el que se llega a la casa de la Madre del Cielo, esa Casa que antaño te parecía enorme, muy grande y que hoy con el uso de razón pleno y con el paso del tiempo, la sigues viendo grande, muy grande, porque lo que dentro de ese edificio se alberga es una Madre de corazón grande, porque en su corazón caben todos los hijos, ilicitanos o no, pero en definitiva sus hijos que somos todos aquellos que con cariño la llamamos MADRE.

Recientemente y muy lejos de casa, y en distendida y amena reunión entre buenos amigos y de varias nacionalidades, cada uno exponía las exquisiteces de su lugar de origen, y comentando con grandilocuencia de lo bueno de su tierra chica, y cuando por riguroso y educado turno, me toco exponer, y os tengo que confesar que con lagrimas en los ojos por la añoranza y porque los sentimientos a veces te traicionan, las lindezas de mi tierra; les dije, sabéis que mi patria es esa gran nación llamada España y para que os ayude a descubrir el rinconcito de mi alma, solo os describiré tres cualidades muy significativas que lo adornan y embellecen y seguro sabréis de donde estoy hablando: mi ciudad es Bimilenaria en la historia y dos veces Patrimonio de la Humanidad en la modernidad, la denominamos la ciudad del Misteri, la Dama y la Palmera, poseyendo una monumental basílica sede de nuestra Madre del Cielo, recibiendo tal denominación en el año 1951 y por el recordado Santo Padre el Papa Pío XII. Por unanimidad y para mi satisfacción y alegría, dijeron, nos hablas de Elche y les respondí, si señores, hablo de Elche, de esa bellísima ciudad del levante español, porque me honro en ser Ilicitano.

Concluyendo, finalizamos la grata reunión de amigos levantando la copa y brindando todos y cada uno por todas y en especial por la de cada uno, invitándoles entusiastamente a visitarnos y acordando reencontrarnos en Elche en la celebración de la Venida de la Virgen y al grito de ILICITANOS A LA PLAYA.

Felicito entrañablemente a los miembros de la Sociedad Venida de la Virgen, por su labor y sus desvelos por unir con lazos indisolubles lo sagrado y lo profano, unir al pueblo de Elche con la Madre de todos los Ilicitanos, también felicito a todo el equipo de trabajo por la magnifica idea hecha realidad en la publicación del ILICITANO AUSENTE. Seguro que ejercerá en un futuro inmediato como nexo de unión entre todos los Ilicitanos.

Estimados conciudadanos nos sentimos muy cercanos y estamos muy unidos a través del vinculo de nuestra común Madre, la Madre de todos los Ilicitanos. La Virgen de la Asunción.

Francisco Sempere Botella